top of page

Pendiente

  • 1 mar 2021
  • 1 Min. de lectura

Siento la ansiedad desarmándome los dedos. Me carcome el cerebro la idea de que cometimos un error. Tonta yo que me descuidé y cuando me quise acordar ya estaba viajando a un universo paralelo en donde esto puede funcionar.

No puedo estar sentada, camino por las calles de la ciudad buscando algo que simulo no saber muy bien qué es, pero la verdad es que entre los percheros, la góndolas y los estantes solo te busco a vos. Que no estás, porque sé dónde estás y no es acá.

Esto es estúpido, debería dejarte ir y no lo hago porque estoy convencida de que el tiempo va a hacer lo suyo. ¿No?

No me soporto en este estado, pendiente. Consciente de que debería estar haciendo otra cosa con mi tiempo, de que está claro que tu presencia es un invento de esta mente que no sabe para dónde salir, una distracción, una manera más divertida de vivir que la real.

Sí, lo sé, estoy tapando con esta emoción inventada lo que en realidad pasa, que es que estoy aburrida de todo. Esta maldita hora del día animal en que me pongo acechante, cazando planes, buscando excusas. Y en el medio de todo este kilombo, vos… que decís un montón de cosas que ponen mi mente inventiva a correr, sin freno.

Qué estúpida. Seguro después me río de esto, me va a resultar una pavada, un amor adolescente, de esos que duran un verano y se van.

Y hasta que ese momento llegue no sé qué voy a hacer, más que tropezar con mi torpeza, con mis ganas y las tuyas.

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


¡Hablemos de escritura! Dejame un mensaje

bottom of page